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Bochornos: qué son y por qué dan

Estos calores súbitos aparecen con mayor frecuencia en la menopausia, en el post parto y por una falla ovárica

Seguramente te has preguntado, ¿qué son los bochornos? Son síntomas vasomotores que se presentan, por lo general, durante el climaterio. “Se describe como una sensación subjetiva de calor desde el pecho hacia el cuello y hasta la cara, asociado con ruboración y sudoración, seguido de un descenso de la temperatura corporal y aceleración transitoria de la frecuencia cardiaca”, explica el ginecólogo Jesús Luján Irastorza.

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¿Por qué surgen los bochornos?

Se presentan en respuesta a la disminución de la producción de estrógeno por el ovario y la consecuente liberación aumentada de gonadotropinas (FSH y LH) derivando en desbalance de serotonina y noradrenalina, explica el médico.

Por ello, indica que son las mujeres las que sufren principalmente de bochornos, pues el estrógeno se encuentra en mayor concentración en ellas.

“La cantidad circulante de estrógeno actúa sobre el hipotálamo (centro regulador de funciones corporales, entre ellas temperatura). En el hombre el estrógeno no determina la función de regulación de temperatura o función circulatoria, por eso no se asocia con estos síntomas”, indica el entrevistado.

Trastornos femeninos que los generan

Existen diversas causas que generan bochornos, por la baja súbita de los estrógenos:

  1. La menopausia.
  2. En el post parto, por ausencia de producción hormonal transitoria, pueden aparecer “bochornos”.
  3. Una falla ovárica transitoria, o una falla ovárica prematura.

De esta manera, la menopausia se define como el cese de la función ovárica en su producción hormonal, caracterizado por ausencia de menstruación por al menos un año, sin uso externo de hormonas. Esta baja de estrógeno deriva en desbalance de serotonina y noradrenalina lo que causa una señal “falsa” en el hipotálamo de aumento de temperatura lo que conlleva a dilatar los vasos sanguíneos de la piel en un intento de regular temperatura, obteniendo como efecto la sensación de calor.

Aunque la baja estrógenica es un proceso natural que tendrá que suceder al final de la vida reproductiva de la mujer el poder amortiguarlo es posible con medidas tan sencillas como mejorar el estilo de vida, uso de medidas naturales de regulación hipotalámica y, finalmente, suplementación con un regulador de neurotransmisores.

En relación al estilo de vida, la Sociedad Internacional de Menopausia recomienda realizar ejercicio aeróbico regular (150 minutos semanales) y dos sesiones de ejercicios de resistencia de 20 minutos, así como mantener un IMC menor a 25.

Además es necesario, incluir fitoestrógenos e Isoflavonas en la alimentación, ya que ayuda a reducir la aparición de los “bochornos”. Consumir suplementos que contengan Cohosh negro (Cimicifuga racemosa) es una estrategia que complementa el tratamiento de los síntomas vaso motores.

El mantener un estilo de vida saludable y seguimiento ginecológico rutinario anual permite preparar a la mujer para la transición al cese de la función hormonal del ovario. Conocer en que momento es indicado iniciar medidas preventivas o terapéuticas a parte de mejorar los síntomas asociados con la baja de estrógeno, permitirá monitorizar otras funciones corporales que pueden afectarse con la disminución en la producción hormonal.

Es así que en pacientes con “bochornos” también se debe buscar intencionadamente el equilibrio cardiovascular-metabólico, neurocognitivo y adecuada densidad mineral ósea, todos relacionados con niveles de estrógeno circulantes.

Es importante que las mujeres sepan que todas las etapas de la vida deben disfrutarla y que existen diferentes abordajes de tratamiento para que la pasen bien en esta fase de transición y disminuyan sus bochornos.

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