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Abran paso a la equidad: ¿qué son los micromachismos y cómo detenerlos?

Acciones sutiles y casi imperceptibles que atentan contra la autonomía femenina, esos son los micromachismos

El micromachismo es un término propuesto por el psicólogo Luis Bonino Méndez, que constituye la base de la violencia de género o misoginia: maltrato psicológico, simbólico, emocional, físico, sexual y económico, que se han normalizado en la sociedad.

5 micromachismos comunes en México

Si bien hay bastante trabajo que personas y organizaciones civiles están haciendo en favor de la equidad entre hombres y mujeres, también es cierto que un número importante de varones se resisten a cambiar y otros ni se enteran del asunto.

En algunos casos, el machismo ya no es el mismo que el de las generaciones pasadas, cuando el hombre era grosero, violento y mujeriego; en la actualidad hay acciones que están naturalizadas y que son micromachismos sutiles.

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1. Sientes que tu voz no se escucha: si sientes que no te escuchan y “debes” ganarte el derecho a opinar o que te hacen un favor cuando das tu opinión, hay un motivo de alarma.

Toma acción: recuerda que tu punto de vista es tan válido e importante como el de los demás, en cualquier contexto. ¡Tienes derecho a hacer valer tu opinión!

2. Las tareas en casa no son equitativas: uno de los micromachismos más comunes es pensar que una mujer tiene la obligación de realizar todos los trabajos del hogar. Si este es tu caso, es momento de generar un cambio.

Toma acción: las tareas domésticas no tienen género. Si sientes que te están dejando todo el trabajo del hogar, alza la vozdivide todas las actividades entre los miembros de tu familia. ¡Es lo más equitativo!

3. Que te expliquen algo de lo que tú sabes más: el famoso mansplaining es más común de lo que parece… y sin importar que sea “accidental”, siempre es algo incómodo y desagradable.

Toma acción: detenlo desde el principio. Quizá te cueste trabajo las primeras veces, pero con el tiempo podrás establecer un límite inmediato para que te respeten.

4. “Eso no es muy femenino de tu parte”: quizá hayas escuchado esta frase en tu familia o en tu trabajo, especialmente cuando decides liberarte del rol de género. Aunque no lo creas, esa conducta también es un micromachismo.

Toma acción: no permitas que un rol te defina y responde de manera educada que la feminidad se puede vivir libremente y de distintas maneras.

5. Juzgar tu pasado o las acciones que antes hiciste: es muy común que se llegue a juzgar a alguien por lo que hizo en el pasado, pero ninguna persona —ni tu pareja ni tu familia o amigos ni nadie en general— tiene derecho a juzgar acciones que quizás hiciste pero has cambiado.

Todos tenemos derecho a equivocarnos, lo importante es corregir nuestras fallas y seguir creciendo como personas.

Toma acción: haz una reflexión interna sobre lo que has avanzado ante cualquier juicio y pide respeto a cualquiera que intente desequilibrarte por un comentario de micromachismo.

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